"¿no cesará este rayo que me habita
el corazón de exasperadas fieras
y de fraguas coléricas y herreras
donde el metal mas fresco se marchita?"


M. Hernandez



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miércoles, 23 de mayo de 2007

destiempo




En el destiempo habito, (qué mísero consuelo),
tú enredado en mi falda, yo atada a tu camisa,
como pequeños seres que no tocan el suelo,
y viven de la brisa,


al alba, cuando escribo, negocio con la muerte
que se lleva mis huesos y me trae tu ternura,
desvivo desgranando las uvas de la suerte
de ser tu rozadura.

En los muertos habito como entre los escombros,
sólo vivo un momento, como las mariposas,
con la piel y las alas de mis sueños alfombro
las noches silenciosas,

en mi grito de guerra está la desmedida
locura de querer esquivar al destino,
pero ya todos saben que los muertos en vida
no eligen su camino,

muertos y deshauciados estamos condenados
a arrastrar nuestra pena entre los lodazales,
y a cantar en ricones oscuros y apartados
con voces guturales.

Danza de delfines



Dedicado a mi amiga del alma.


(Fin de fines,
última noche al final de la laguna,
finiquitando,
añorando nuestra danza de delfines,
observo las puertas que una a una
vas cerrando…)

Las bocas han hablado demasiado
los ojos ya son vidrios indefensos
y mientras desanudas lo anudado,
emprendes el ascenso.

Tu final es de dientes apretados
con lágrimas al borde de la vida,
yo acuno los dolores a tu lado,
en cada despedida,

y maldigo uno a uno a tus deudores
como una abeja reina sin corona,
las flores de tu Abril ya son mis flores,
tus dolores los vivo en mi persona.

Te mueves en la danza de la nieve
casi intangible, perfumando el viento
helado, que tirita y que conmueve
azules firmamentos.

Tu dignidad de viuda de marino
de tuareg punto vivo de la duna
transita pertinaz hacia un destino
sin soledad ninguna.


Eres pino fragante en mi desierto,
tibio boceto lleno de matices ,
siendo como el desgarro de los muertos
sombríamente cierto lo que dices.


Astral y blanca volverás un día,
apuntan a tu diana las promesas
y cesará la inútil agonía

donde estuviste presa.

sábado, 12 de mayo de 2007

soneto del engaño


Vá por el romano, aunque seguro que ya se la ha pasado

Uno se narcotiza en decepciones
que aparecen envueltas de regalo,
y haciendo menos malos a los malos
esconde un corazón hecho jirones.

Uno ha de creerse que es completo
y recoge sus trozos casi a diario
ensayando sonrisas de muestrario,
para no parecer siempre un panfleto.

Y cierto, que la rabia se atraganta,
y cierto que precinta sus pulsiones
con hermosos placebos de diseño.

Y se cuenta los cuentos, se los canta
sonrisa puesta, maquillando el ceño,
disfrazando de azules los marrones.

viernes, 11 de mayo de 2007

la casa del hielo




En la casa del hielo
medité largamente
sujetando mi frente,
enredando mi pelo,

en la casa del hielo
las ventanas no existen,
las paredes se visten
de pedazos de cielo

los colores son fríos,
los sonidos punzantes,
y fantasmas errantes
se desplazan sombríos,

en la casa del hielo
ubiqué mi morada
solitaria, varada
en todo el desconsuelo,

desaté mis cordones,
cancelé mis proyectos,
y en un trance perfecto
olvidé mis canciones.

En la casa del hielo
aguarda taciturno
un rincón para el turno
donde esperar mi duelo.

jueves, 10 de mayo de 2007

sin remedio




Este es un contrapunto al soneto de Carlos "Contrapeso", que me causó una honda impresión, contesté en su blogg una especie de boceto, pero éste es el soneto terminado. Vá por él.




Era mi bar, tus tres de la mañana,
mi apunto de cerrar melancolías,
tu buscar las caricias todavía
en mis ojos de rabia talibana,

y clavaste en mi nuca tu mirada,
y un hálito de frío desmembrado
me trepó como un virus desatado
de certeza nocturna y alunada,

pero te despediste con tristeza,
con algo irremediablemente duro
en el centro de tu pupila oscuro,

y tu amor, y mi amor, ésa rareza
que nació diamantina desde el tedio
se perdió aquélla noche sin remedio.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Pelo rojo (soneto)



Mujer de pelo rojo y luna tibia
dura y dulce de languidez distante,
el viento silba tu belleza anfibia
de sirena austral clara y vibrante,

las palabras estallan rumorosas
con enfático amor de rompehielo,
tu delicada voz, cuenta las cosas
prendiéndote certezas en el pelo.

Mujer inmaculada de la bruma
cosida a los espacios por la espuma
que repunta las noches abatidas,

pertinaz en tu amor, abrevadero
del agua que se estalla en aguaceros
anunciando nocturnas despedidas

lunes, 7 de mayo de 2007

Trincheras






Desmoronando nubes tan lívido y sombrío,
este día ha estallado en quimeras fugaces,
en tu silencio duro, en el silencio mío,
midiendo nuestros vuelos igual que aves rapaces,

aturdida de golpes en mis propias trincheras,
cercada por un seto con alambre de espino
-porque sin previo aviso has soltado las fieras,
yo, sin previo aviso retomo mi camino.-

Me convoco en un algo que está desdibujado,
una deuda pendiente prescrita y arrugada,
se ha detenido todo, una cruz me ha tachado,
regreso de tus ojos a una paz emboscada,

regreso sin angustia, sólo con desaliento,
compruebo que me cubre una cota de malla
y laten alacranes de los que soy sustento,


pregunto al corazón, y el corazón se calla.