"¿no cesará este rayo que me habita
el corazón de exasperadas fieras
y de fraguas coléricas y herreras
donde el metal mas fresco se marchita?"


M. Hernandez



Web Site Counter
Free Counter

















domingo, 29 de abril de 2007

finales









Eres un alma presa, el rehén de un capricho,
una coraza inquieta te mantiene hechizada,
al pozo de ti misma me asomo como al nicho
donde algunos dejamos un alma resignada.

Algunas sinrazones de cuna adormecida
conoces y te cuentas, te relato y te canto,
intensamente ausente, de luces desprendida;
sabes mucho de mí, y yo de ti otro tanto.

desbordas de repente, y de repente dejas,
azuzada por ojos felinos y distantes
ojos de luto dulce, de afanosas abejas
lejanas a tu lado, a mi lado vibrantes,

ojos que han regresado a clavarse en los tuyos
con amor meditado, reservado y sereno,
con la propia maraña de tu yo, te destruyo,
silenciando en el pecho la eclosión de mi trueno.

Parece que "finales" es tu historia maldita,
espiral de finales y principios errados,
pero yo ya no rezo en tu tétrica ermita
llena de laberintos y sueños emboscados.

viernes, 27 de abril de 2007

si claudicara el fuego






Si claudicara el fuego
refúgiate en mi agua,
y suspéndete luego
en mi tela de araña.

Sécate al viento,

antes de echar la llave
dame un momento.

Si se disipa la niebla
y ya no queda nada,
solo el silencio inerte,
sólo la luna blanca
sobre el tejado rojo
y la tierra embarrada

bajo el viento silbante...

antes de echar la llave
dame un instante.

jueves, 19 de abril de 2007

a la mitad mi lengua




Querer llorar por ti es esfuerzo vano,
has partido por la mitad mi lengua,
en las lagrimas que borró tu mano
crece mi alma, y la tuya mengua.

Cuanto te amé se queda arrinconado
en ese ir y venir de la amargura,
en mi espalda lo dejo abandonado:
tu reino para ti , tu mano dura.

Amargura a la espalda, libre el pecho
de voraces negruras maldolientes
no siento rencor, odio, ni despecho,
no siento nada de lo que tu sientes,

no me siento distinta, ni asustada,
siento por fin un respirar sereno,
ésa tristeza que me tiene ahogada
es mi propia prisión, otro veneno.

no quisiste escuchar la sintonía
que me tenía atenazada y rota,
ya no importa, tu duro día a día
fue mi golpe final y tu derrota.

Tiro de gracia







Como un tiro de gracia tu portazo
me empuja a la casilla de salida,
de tu macabro juego despedida,
me conduce tu orgulloso brazo.

Me cuesta creer tu avemaría,
no es la primera vez que apuntillada
y boquiabierta, muero desangrada
bajo unos ojos de mirada fría.

Boqueo ferozmente entre recuerdos
como peces muriéndose en la orilla,
como el toro que espera la puntilla,
como el loco envidioso de los cuerdos.

Es de cuentas finales mi rosario,
de palabras que callan a las bocas,
de satenes que cubren a las rocas
para lucir excusas de inventario.

No estoy triste, estoy alucinada,
no estoy triste, estoy enfurecida,
no estoy triste, en esta despedida
no estoy triste,
estoy pulverizada.

domingo, 15 de abril de 2007

duelo a tu lado






A falta de tu boca venerada
vengan besos de prótesis hambrientos,
vengan brazos de esparto cenicientos
a deshacer tu sábana marcada,

a falta de tu fuego cancelado,
del blanco de tus brisas engañosas,
vengan las otras torpes y viscosas
a cubrir con barniz adulterado.

Porque el día forjado de renenuncias
en cada mordedura que pronuncias
dá para mucho dolor almibarado,

las hondas muescas de dolores viejos
son de mi cota de malla sus reflejos,
y hoy doler por doler, duelo a tu lado.

sábado, 14 de abril de 2007

Romeos






Benditos los Romeos sin balcones
que suben al amor por escaleras
que escuchan la pasión sin sonotone.
Sinpapeles que asaltan las fronteras

y miran con los ojos verdaderos
tristezas de Julietas trasnochadas,
toreros que se visten con vaqueros
lidiando con princesas demacradas.

Ésos héroes de cuentos cotidianos
a los que no amedrentan exmaridos,
besadores con besos cirujanos

que extirpan los dolores escondidos
en las brisas de mágicos veranos
que nunca sucumbieron al olvido.

Got.

agónica serpiente




Qué tristeza de frentes
que agacha la miseria,
qué desierto de hombres solitarios,
qué noche refulgente
de estrellas en arterias
cercenada por sucios mercenarios,

qué llanto con el hambre
de algún digno futuro,
qué marea de harapos de colores,
qué piernas como alambre
qué mundo tan oscuro
que sueña con vivir tiempos mejores.

Qué frontera de espino
donde clavar la pena
devoradora hostil de la esperanza,
qué largo es el camino
que lleva la condena
que intenta equilibrar esta balanza.

Con la santa compaña
que habita en el desierto
Africa se desangra lentamente,
vá camino de España
vá dejando en sus muertos
los restos de una agónica serpiente.

jueves, 12 de abril de 2007

Qué hilar




Qué hilar...si todo quiere morirse en el intento
-esferas suspendidas que estallan en mil gotas-
los cabos de mis hilos son huérfanos al viento
de tus mares de humo y de mis luces rotas.

Hilando y deshilando azahares portentosos
perfumados y blancos, soy novia que renuncia
al mar que cabe todo en cauces caudalosos,
y con verde entramado de versos te pronuncia.

Si acaso el torbellino de luces inventadas
de olores imposibles, de casas y dragones
se perdieran un día por tu río empujadas,
quedarán las palabras en nuestros corazones.

martes, 10 de abril de 2007

Salud y Sabina




No le monto un altar a los bombines,
ni quiero ser la reina Magdalena,
ni que me encuentre al alba de maitines,
ni probar si su risa me envenena.

Me conecto al de la duda al contestar,
al que esconde rincones para penas,
al que regalaba besos sin pensar
si eran cardos o si eran azucenas,

al que se siente solo en la ventana
y solo ante su yo en el escenario,
tan solo como el punto de la diana,
tan solo como el blanco del sudario.

Sonrío a su ternura disfrazada
de la estrella feroz del firmamento,
a su sonrisa franca y renovada
a su boca de ingenio y de talento.

No es para mí un cantante este Sabina:
es un poeta sin cruz, crucificado
en el sendero verde hacia las minas
de antiguos Salomones olvidados.

Su sustancia está hecha de la mía
la mía de la suya y de unos cuantos,
ataviados con la melancolía

de ángeles con alas de amianto.




lunes, 9 de abril de 2007

Besos Hospitalarios

dedicado a mi querido Carlos.


Besos hospitalarios, algodones,
vendas a corazones rencorosos,
palabras reposadas a miedosos,
analgesia de urgencia en los cajones.

Amores en el labio repartidos
a poetas enfermos de cordura,
la respuesta a sus versos, atadura
para los corazones divididos.

Que huyan los silencios con la orden
dedicada a las bocas y los dedos
para que las palabras se desborden,

así podré acudir con las recetas
a conjurar tristezas en los ruedos
con el estoque de curar poetas.

domingo, 1 de abril de 2007

en mi boca tatuada



Te amaré con la excusa de la cuchilla hiriente,
de la lluvia furiosa de palabras gastadas
que aunque no pronuncié, en mi boca tatuadas
permanecen latentes.

Porque siempre te he amado, impasible maldito,
que a la luna engañosa regalaste tus venas
en un descuido mío, pactando la condena
que silencia mi grito.

Mis besos cirujanos precisos y perfectos
han tomado textura de fotos amarillas,
de miradas furtivas detrás de las mirillas,
y de burdos pretextos.

En el cielo imposible espero acurrucada:
tu corazón terroso vibrará en un encuentro
letal y despiadado, y al tocar en su centro
sentirás que no hay nada.